Grassroots Global Justice Alliance

Many struggles, one movement

ThyssenKrupp Big winner of Government Handouts

TOXIC TOUR: The Santa Cruz Steel Plant built by ThyssenKrupp is much more than a government handout of public funds to a private enterprise.

During a Toxic tour offered by the “Mais Demodracia Institute”, in the town of Sao Fernando in Santa Cruz, one was able to see first-hand the reach and the ability by a transnational corporation to adversely affect the livelihood of thousands of people and be awarded for it.

The first stop of the tour was at the main walking entrance to the Steel Producing plant guarded with four armed security guards. One would think that the complex starts there and that the property that was obtained by ThyssenKrupp includes that access road at the end of the town, but the tour guide explained that the access to vehicles was eliminated but that even though, fenced and guarded, that was a right of way to the people who inhabit the area.

“Not very inviting right?” asks the tour guide who has experience hostility in previous visits to the site where the guards have actually become aggressive towards residents and visitors. Beyond the fence you see this very industrial complex that is purported in the company’s web site as a vital machine that has helped the country even out the trade deficit by exporting around 5 million tons of steel per year.  It is a development funded mostly by the National development bank of Brazil. It uses public money to fund mega projects such as this one that only benefit large capital corporation without any benefits to the people affected.

Our delegation met with the local residents who explained to us the issues that have arisen in the area since the company moved in. They mentioned the flooding that was caused by the company’s building of an access canal for ships bringing raw materials and ship out steel plates. Because the main two economic activities of the area were primarily agriculture and fishing, most of the residents lost their livelihood as pollution and diversion of the river made it impossible for them to continue. They were also saying that the emissions from the plant have caused the crops that are produced there to be contaminated and therefore not suitable for consumption. There were some articles of newspapers saying that the company increased carbon emissions in the Rio Zone by 76%. I spoke with one of the elders there, a very sweet and caring man who explained to me all the changes he has seen in the area, including the destruction of habitat, of livelihoods and the deterioration of the health of local people.  ThyssenKrupp and the Brazilian Government portray the project as a green project, but so far, there is no plan in action to mitigate the impacts cause to the regions ecosystems and watersheds by the plant.

Jorge Glackman

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Rio + 20 Incapacidad Politica para enfrentarse a la crisis

RÍO+20:          INCAPACIDAD POLÍTICA PARA ENFRENTARSE A LA CRISIS

La        Conferencia de Río+20 que hoy comienza no viene acompañada del        cambio estructural en el modelo depredador actual. Al contrario,        profundiza la crisis global y coloca a la humanidad al borde del        abismo. La economía verde representa la última coartada de las        empresas transnacionales para seguir exprimiendo el planeta.

“Veinteaños      después podemos decir que los líderes mundiales no han      aprendido nada desde Río 92”, comenta Samuel Martín-Sosa de la      Alianza ¿Economia verde? ¡Futuro imposible!. “No tienen ni la      preparación, ni la integridad para acometer los cambios radicales      que se precisan para ponernos en el camino de la sostenibilidad,      ni      tampoco la capacidad para ello, pues son los mercados y los      grandes      grupos económicos quienes deciden”, añade. Lo que se plantea en      el texto negociador de la Conferencia no está a la altura de los      retos a los que el Planeta se enfrenta, y transmite la sensación      de      que su mundo de burocracia negociadora no es el mundo real en      crisis      que estamos viviendo. No hay una mirada crítica a la incapacidad      de      cambiar el rumbo en estas dos décadas. Brasil ha presentado un      texto      descafeinado y carente de contenido y compromiso, que supone un      retroceso en los acuerdos de Río 92, a pesar de que hoy los      problemas son mucho más profundos que entonces.

El      borrador del texto de negociación que hoy se pone sobre la mesa      está      atravesado de un llamamiento contínuo a la necesidad de conseguir      un      crecimiento económico sostenido. “Poner el crecimiento en el lado      de las soluciones en lugar de en el de las causas es truncar de      partida cualquier posibilidad de cambio real. No es posible el      crecimiento infinito en un planeta con límites y recursos finitos.      Los líderes reunidos en Río deben decirle la verdad a la      ciudadanía      sobre a donde lleva esta carrera alocada hacia delante, dándole      oxígeno a un modelo en crisis, sin escuchar a las voces de      millones      de personas indignadas y excluidas que claman por otro mundo      diferente. No se pueden hacer políticas sostenibles con políticos      irresponsables”, denuncia Iñaki Bárcena, otro miembro de la      alianza.

No hay      nada en la denominada “Economía verde” que se plantea en el      texto de negociación que cambie las bases sobre las que se asienta      el funcionamiento del capitalismo, y por tanto no se podrán      acometer      los cambios estructurales que permitan conseguir los objetivos de      erradicación de la pobreza, inclusión, reducción de las emisiones,      etc. que se plantean desde el discurso oficial. Lo que si hay en      el      borrador es el esbozo de un nuevo empuje para extender la lógica      mercantilista a todos los bienes naturales que aun hoy no tienen      dueño, que aun hoy, son de todas las especies de la Tierra. Así,      la      Economía Verde persigue la apropiación de los bienes naturales      (agua, tierra, aire,…) y las funciones de los ecosistemas      (regulación del clima, depuración de las aguas, polinización,      fotosíntesis…) para incluirlos en el mercado, comerciar con      ellos,      y convertirlos también en valores financieros.

“Los      líderes mundiales reunidos en las instalaciones de Río Centro no      representan a sus ciudadanos”, denuncia Samuel Martin Sosa. Con la      urgencia y magnitud de la crisis multidimensional en la que      estamos,      no se entiende que líderes como Obama, Merkel o Cameron, ni      siquiera      asistan al evento y que las corporaciones muestren más interés que      los propios gobiernos. Esto deja claro a quien beneficiará la      “Economía Verde”. Las organizaciones sociales, y representantes      de las diferentes comunidades reunidos en la Cumbre de los      Pueblos,      el encuentro alternativo que se desarrolla de forma paralela, han      denunciado la cooptación de los gobiernos y del propio sistema de      Naciones Unidas por las corporaciones, que influyen cada vez más      la      agenda política. Así mismo han lanzado una propuesta para avanzar      hacia un marco normativo internacional que permita limitar el      papel      de las corporaciones en las decisiones políticas y depurar sus      responsabilidades en las agresiones ambientales y sociales,      particularmente en países del Sur.

El      borrador de negociación se llama “El futuro que queremos”, pero      representa en realidad el futuro que NO queremos. Desde la Alianza      “¿Economía Verde? ¡Futuro imposible!” dicen que con esta      denominada Economía Verde, no habrá futuro para la humanidad      porque      este no será posible. El tiempo se agota y probablemente dentro de      20 años ya será demasiado tarde.

Más información:

Samuel Martín-Sosa,        portavoz Alianza “¿Economía Verde? ¡Futuro imposible!”

en Río de Janeiro,        tfno.21-87187065

Mariola Olcina,        para        temas de prensa, tfno: 21-91601804

www.alianzaeconomiaverdefuturoimposible.blogspot.com.es

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Mariola Olcina Alvarado

Cuando una mujer avanza, ningun hombre retrocede

“Llego la hora para luchar por un gobierno feminista y popular”